El galeon en las maquetas de barcos

En los comienzos del siglo XVI, y por tanto de la historia moderna, la filosofía naval del recién nacido Reino de España, se ve forzada a implantar nuevos conceptos por lo que respecta al comercio y la defensa marítima.
Hasta mediados del siglo XVI, cuando brotaban conflictos armados derivados de la necesidad de sostener un dominio marítimo sobre Holanda y también Inglaterra, y conservar la recién iniciada Carrera de Indias (transporte marítimo de las riquezas traídas desde el nuevo continente), la corona de España recurría a la incauta de naos mercantes, adaptándolas para el combate.

Estas “levas” generaban a los mercaderes navales un grave retroceso de sus finanzas, con lo que la iniciativa para edificar embarcaciones empezó a verse resentida. Al unísono, la aparición de innumerables piratas y corsarios, que avizoraban el comercio con “Las Indias” hizo reconsiderar la situación a los españoles, que vieron la necesidad de contar con una flota propia de navíos singularmente creados para el transporte y la defensa de los recursos y territorios.

De esta manera, a mediados del XVI se dicta una Ordenanza Real, que regula las nuevas medidas y dimensiones que se requerían para este género de naves, que al tener que ser más resistentes al combate, y montar un mayor número de piezas artilleras, precisaban mayor eslora, más superficie bélica y cascos más resistentes a la artillería contrincante.
Así, la nao comercial utilizada hasta ese momento fue evolucionando, como afirmamos, medrando en eslora total, ampliando sus espejos de popa y sus puentes, y agregando los “juanetes” a su arboladura. O bien lo que es lo mismo: nació El Galéon De España, buque principalmente guerrero, y que fue el primero que conformó la recién creada Armada de Guerra de España permanente, dando a la Corona el dominio marítimo a lo largo de las siguientes décadas.

Como referente de esta clase de construcción naval, hallamos los diseños del galeón de Gaztañeta, plasmados en su manuscrito de“Arte de fabricar Reales”, y que se plasmaron en la construcción del galeón Nuestra Señora de la Concepción y de las Almas, barco que fue buque insignia de la flota de España en la última década del XVI, y primeros años del siglo XVII, y que marca el comienzo de la Armada ya antes comentado.

Este galeón, desarrollado en especial para el combate, montaba ya más de noventa piezas de artillería en 3 puentes y, al lado de la “nave Almiranta” Muy Santa Trinidad, fueron los 2 mayores buques de guerra españoles a fines del siglo XVI. Así se puede comprobar en las maquetas de http://maquetasymodelismo.es/ que puedes encontrar en su página web.

El galeón fue, a lo largo de una gran parte del siglo XVII, el barco “referencia” que dominó los mares y las marinas de guerra occidentales, al unísono que fue evolucionando y adaptándose, hasta desembocar, a fines del XVII y principios del XVIII, en la nave de combate por antonomasia de la era de la vela, el barco de línea.

maquetas de barcos

Para el modelista naval que busque recrear un galeón desde kit, muchos son los libres, y de multitud de fabricantes de maquetas de barcos. Centrándonos en ciertos españoles, tenemos por servirnos de un ejemplo el Galeón San Martín 1588, buque insignia en la “Armada Invencible”; o bien el San Marcos, que fue botado a principios del siglo XVI, como unos ejemplos de las naos evolucionadas que marcan el origen del galeón “de combate” propiamente dicho. De este fabricante, y como un ejemplo de lo último, hallamos el Apóstol Felipe, construido en 1628, y que entre otras muchas misiones, formó una parte de la flota de galeones de La Carrera de Indias.